Uno, habituado como está a leer novela negra, de vez en cuando siente la necesidad de enfundar el .38 y dedicarse a otras lecturas en apariencia menos violentas. Y en esta ocasión, sustituye la pólvora por la novela más vendida en la historia de Japón, Un grito de amor desde el centro del mundo, de Kyoichi Katayama, novela que ha dado lugar a una serie televisiva y a un cómic manga de singular éxito.
Y lo hace con cierto recelo, temeroso de enfrentarse a una novela para adolescentes, lacrimógena, sensiblera... Poco a poco, los temores se disipan para dejar paso a la satisfacción que supone disfrutar con una prosa limpia y lírica -algo bien complicado de conseguir-, a unos personajes reconocibles y próximos a pesar de pertenecer a una cultura tan distante como la nipona, a unos sentimientos profundos y a la vez presentes en todos y cada uno de los mortales.Porque, ¿quién no ha sufrido por un amor de juventud? ¿quién no se ha sentido confuso e indefenso ante la inevitable presencia de la de la guadaña? ¿quién no ha llorado, aunque sea de rabia, por la desaparición de un ser más o menos cercano?
Pues de eso va la historia, protagonizada por una pareja de adolescentes, Aki y Sakutaro (por si alguien tiene dificultades con el japonés, Aki es la chica y Sakutaro el chico). Aki es la personificación de la inteligencia y el sentido común; Sakutaro es el escepticismo, el descreimiento, la ironía ante los temas trascendentales. Juntos, el asombro, la estupefacción ante el descubrimiento del amor y la muerte.
Tierna, dura, divertida en ocasiones (el "delito" cometido por Sakutaro y su abuelo es para nota), la novela contiene algunas de las escenas más dramáticas que un servidor se ha echado a la cara en mucho tiempo, hasta el punto de sentir un nudo en la garganta y un amago de humedad en los lacrimales.
O me estoy haciendo viejo, o me estoy haciendo joven, o Katayama sabe cómo tocar la fibra sensible de cualquiera.
UN GRITO DE AMOR DESDE EL CENTRO DEL MUNDO
Kyoichi Katayama
Traducción de Lourdes Porta
Alfaguara


4 comentarios:
Estoy esperando tu reseña de Auster. Para comprarlo. Aunque esta última frase es mentira y siempre me lo compro.
US
JA
PD. Comparto contigo la desintoxicación de género negro.
La de Auster, para el viernes (espero). Eso sí, es corta como la novela. te adelanto que me gustó.
Yo ya soy un descreído de Auster. Esta reseña, sin embargo, me ha dejado buen sabor de boca.
Este libro de tan largo título es muy recomendable. Al menos a mí me ha gustado mucho.
Auster, para mí, siempre será Auster. Y después del desengaño que me supuso Tombuctú, con El libro de las ilusiones y este último se ha rehabilitado
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